lunes, 13 de febrero de 2012

Cuestión de mal gusto...

Tanto tiempo vagando por pensamientos insulsos de calles maltrechas de mi mugrienta cabeza… tanto tiempo pasado sin haber sido apenas recorrido… tantas preguntas en el aire cuyas respuestas se encuentran en el fondo del mar… Que hoy, no me queda más que sonreír ante semejante oportunidad.

Bajo los cálidos rayos aparecidos en escuetos momentos invernales del egocentrismo radiante surgió aquello que llaman felicidad. Tan desconocida para unos… tan añorada para otros…tan sumamente hecha para mí. Creí que podía, pude lo que quise y quiero lo que pude. Sin más, sin articular apenas media palabra.

Momentos espaciales, cuanto menos especiales, que derrochan sinsentido por doquier con un toque de extrema dulzura envuelta en un malajismo supremo desconcertante. Dosis infinitas de miradas perdidas en el horizonte encontradas entre los millones de caminos posibles por un simple nexo común.

El cuento de la carne pasional que no termina porque nunca empieza…La historia del fascinante mundo del nada importa cuando tu presencia se hace presencia a mi lado al primer mínimo contacto por sutil que pueda ser…La respiración palpitante empujada al abismo por los fuertes latidos del corazón…

Quizás es cuestión de mal gusto, sí; pero a mí me gusta así.

JR.

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