sábado, 17 de enero de 2015

Au-sencia

Camino de la mano de una gran ausencia. Ausencia que me acompaña desde que decidiera asomar la cabeza en aquella fría sala de hospital una mañana de Diciembre. Ausencia que se acrecienta conforme pasan los años. Años, que no pasan en vano y que poco a poco van cargando esa mochila que ya se hace insoportable...

Si la ausencia es la no presencia, ¿por qué va pesando tanto?

Porque está presente. Porque cada tarde el ser que debe ser tu guardia y custodia, la fábrica de tus abrazos, el cerrojo de tu castillo, el sustento de tu escenario, se vuelve monstruo carcelario. Abrazado a una botella de alcohol que aviva mi llanto. Surcando los mares de la indolencia lanzando cañonazos hacia nuestro castillo que anda ya casi derribado. Y en la orilla aguarda tu llegada la demencia.

Muero lentamente entre vaivenes de gritos y portazos. Y esta muerte lenta duele más que un puñal clavado en el corazón. Y no callan las voces enfermas. Y no callan, que no, que no. Y quizás la vida nos haga un favor, si te mueres tú o si me muero yo.

¿Quién calma este dolor? Cuándo siguen resonando en mi cabeza el enfermizo tintineo de los hielos cayendo sobre el vaso. ¿Cómo? Si sabes que por tu puta culpa perdí a la persona que más quería, a quién casi sin quererlo por fin me comprendía. Sigue bebiendo para olvidar que cada mañana recuerdas que tú eres el problema y siente cómo se borra tu hijo del sistema, porque yo no tengo padre...yo, nací en una patera. Y en una pantera me convierto para defenderme de fantasmas inventados.

¡Qué duele, joder! Que duele ahogarse en el vaso de agua que se rompe cada semana. Que ya no hay vuelta atrás, que más temprano que tarde nos iremos para no morir con la ausencia que nos ofrece tu presencia, que cada vez está más cerca ese momento, esperando que no sea tarde para reconstruirse por dentro.

Sin más, defino la ausencia como la esencia del Au. ¡Au, cómo duele tu ausencia mientras sigo sintiendo tu presencia! Adiós. Buena suerte. Gracias por haberme jodido la vida. Ya no te quiero, ya no te quiero en la mía.



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